“Carta al hombre que me hizo, pero NO me quiso”. La dolorosa carta de un niño a su padre que lo abandonó.

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El daño que sufre un niño cuando es abandonado por su padre es muy grande, por más que una madre haga todo lo humanamente posible por llenar ese espacio, no puede. El rol del padre en la vida de su hijo es fundamental. Tener su afecto, su compresión, su atención es lo más importante. Un hijo no solo se nutre de alimentos, se abriga con prendas o bajo el techo de un hogar. Un niño necesita de amor, de cariño, de cuidados, de atención y contención, al no tener todo eso, sufre un daño emocional muy grande, y más aun es doloroso cuando es abandonado por un padre. Siempre está en él pequeño el interrogante de porque no lo quiso, de que hizo él para que fuera abandonado de esa manera tan triste y cruel a la vez.

 

“Papy”:

Siempre supe porque no estuviste conmigo, pero nunca lo entendí, ¿Por qué no fui planeado? ¿Por qué no estabas preparado? ¿Por qué querías vivir tu vida? 

Cuando tuve fiebre, estuvo mamá, cuando aprendí a caminar, a hablar, en mis cumple, en todas las fotos está mamy, pero tú nunca. Mi primer día de Kinder mis compañeros estaban con su papá y con su mamá, yo solo tenía a mamy ese día. 



En los actos escolares siempre era mamá quien estaba, y tú no. Pensaba que yo era el culpable, de que no me quisieras, pero como dice mamá, yo no me perdí de nada, el que se lo perdió fuiste tú. Y te perdono, por no estar nunca, por no quererme, por no acompañarme. por no apoyarme, por no ser mi papá, y lo hago, porque yo heredé tu sangre, no tu corazón, entonces soy capaz de perdonarte. 

Te perdono, porque mamá me enseñó a amar, a valorar, a respetar, me enseñó a ser todo lo contrario que tú eres, un hombre egoísta con un corazón de piedra.

Exequiel. 

Un hijo sin padre crece con

1.- Vacío emocional

2.- Miedo a la traición

3.- Dificultad para las relaciones afectivas.

Puedes ayudarlo hablando con él, no hables mal de su padre, el se dará cuenta quien es su padre a medida que crece. No intentes ser padre y madre a la vez. No lo culpes por la situación. Apóyalo, ámalo,

Asimismo deja de pensar que debes ser “madre y padre a la vez”. Lo que sí puedes es ser “mucha madre”, no corresponde a una persona desarrollar dos roles. Permítele a tu hijo aceptar que su papá está ausente y que él saque sus propias conclusiones. No le impongas pensamientos hacia el padre ni trates de ocultar la realidad.

 

 

 

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