Cada uno tiene su historia y sabe cuanto le pesan y le duelen sus heridas.

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Cada uno sabe lo que le duelen las heridas, las derrotas, los fracasos, las desilusiones.

Tantas veces tenemos que fingir fortaleza, cuando por dentro estamos destruidos y muy lastimados.

No soy débil.

No soy débil o cobarde, simplemente estoy herida, tengo rota el alma, los sueños deshechos, las esperanzas agotadas, la mirada perdida y el alma esclavizada.
No soy desagradecida con la vida, simplemente perdí mi norte cuando la “suerte” decidió usar toda su crueldad en contra mío. Tampoco me rendí, sencillamente no sé como continuar si cuando intento ponerme de pies la vida enviste contra mi con todas sus fuerzas.
No soy de hierro, pero debo de actuar como si lo fuera para poder soportar cada golpe, cada caída, cada tristeza, cada amor no correspondido.

Amor no correspondido

No siento bronca de él, sino de mi, porque aun lo recuerdo, aun lo amo como ayer, lo adoro con todo mi ser. Siento ira y tristeza porque lo llevo en lo más profundo de mi, lo recuerdo en las mañanas, en las tardes, en mis oscuras noches. Estás tan dentro de mi que me quema su recuerdo, su amor, y me siento culpable de que todo haya terminado, me duele, me satura la tristeza y el desamor, me carcomen los pensamientos, me consume en carne viva su ausencia, su falta de amor, lo extraño a morir, a enloquecer, no sé como continuar, sin él me siento perdida y muy dolida.

El tiempo no logra sanar las heridas.

Exactamente así es, el tiempo no las cura. solo aprendemos a vivir con ellas, nos acostumbramos  vivir con este dolor dentro y a sonreír a pesar de toda la carga que llevamos dentro.

¡Cuántas veces he tenido que fingir que estoy bien! ¿Por qué? Porque es más fácil sonreír que tener que explicar el motivo de mi tristeza, y si es por amor el motivo, te dicen: “de amor nadie se muere”, “Ya pasará”, y es cierto de amor nadie se muere, sientes que el alma se desgarra, no tienes apetito, quieres que te trague la tierra, quieres desaparecer, pero efectivamente, no te mueres. Si tu sufrimiento es por causa de algún fracaso laboral o de otro tipo, muchas personas tienden a minimizarlo, a restarle importancia, por ese motivo prefiero sonreír, que explicar que me pasa, no porque se hipócrita. Hay dolores que preferimos guardarlo para nosotros.

“Vida te pones tan difícil a veces”

A veces la vida se pone tan dura, tan fea, nos pega con tanta violencia que nos acobarda y no nos dan ganas de seguir.

 

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